SALUDO A TODOS LOS CENTINELAS

¿Qué hubiera hecho Zenobia con un servidor de correo electrónico, con una página web? Probablemente, las obras completas autorizadas -y actualizadas- de Juan Ramón. Obras completas que por supuesto, no incluiría Ninfeas. Algo así como Juanra.com. O todojrj.esEl peligro de la inmediatez cibernética es que elimina el reposo, el precipitado lento y previo a la publicación, que tan bien hace a los libros. ¡Cuántos poetas habrán agradecido el hecho de no haber podido publicar sus primeros poemas (cosa que tanto deseaban entonces)! ¡Y cuántos se han tirado de los pelos después, si los publicaron! Hoy día, lo peor que le puede pasar a un protopoeta de dieciséis o veinte años, es que le publiquen y le den bombo. Podría creerse que es bueno, y además luego se tirará de los pelos. Algunos premios muy politizados provocan esos dramas ocultos. Son modas.No todo el mundo es Claudio Rodríguez.

Esta ley tiene su compensación por el hecho de que, por ahora, lo publicado en internet no tiene mucho peso editorial. Hasta ahora, sólo lo publicado en papel perdura con prestigio. Siempre podrás negar haber escrito algo y decir que "fue un jacker" enemigo político nuestro, o un poeta envidioso y rival que firmó con nuestro nombre. O "la rebelión del procesador de textos", que puso digo, cuando dije Diego.Pero lo bueno del blog, y la web, es lo mismo que lo malo: su inmediatez, universalidad y accesibilidad. Y es muy atractivo porque, aunque de hecho no sea así, "en teoría" te puede leer todo el planeta. Esto es una simple nota de saludo, para todos los Centinelas de la mañana, ahora que la mañana llega también por el hilo interminable de cobre, o por la fibra óptica. Amigos, sumaos a este fluido electrónico, y que canten los ordenadores con voz de lata: ¡Buenos días, País de la Velocidad!

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