Lluviahide Clapton



Ya hemos vuelto de la Meca. Hemos tocado la piedra sagrada. No sin haberlo merecido tras una purificación por el agua: nos estuvo lloviendo encima como en una prueba de Humor Amarillo, con momentos grotescos (desaguaban el toldo del escenario, y nosotros, en primera fila, recibíamos la tromba). ¡Primera fila! Aquí tenéis la prueba –muda, no sabía que la camarita de fotos no recogía audio– de nuestra heroica posición.

Lo que significó para nosotros no podemos narrarlo. Que lo hagan las imágenes que iré colgando, porque hay que cosas que el teclado no puede, no debe escribir.

Mañana, Dublín, pasado Malahide, y allí la Gloria

Como dije, mañana salgo para Dublín, a ver al mano lenta. Clapton no es Dios, como decían las pintadas, pero fue tocado por la Gracia, y es un superviviente. Así que este fin de semana vamos de peregrinación, al corazón de la dicha, en torno a tres acordes inagotables, plenos. No digo más porque me comen los nervios.

El sur y la ceniza

Recomendación el mes -y del trimestre-: este estupendo libro de poemas de Pablo Moreno Prieto, que no tiene nada de ceniciento, y que presenta un discurso abierto, esperanzado, humilde y sencillo. Una chimenea en una casa de la sierra, en torno a la cual nos sentamos a gusto, y pensamos, y vemos nuestra vida como un tránsito misterioso y doliente, y sonreímos, sin embargo.

Aquí, reseña.

Poeta-librero

Me acaba de llamar mi tía Marijose para contarme una anécdota: estaba leyendo la biografía del primer Cernuda, escrita por Antonio Rivero Taravillo, y en un pasaje en el que describe la vida del poeta en madrid, cuando trabajó en una librería, Rivero Taravillo enumera a unos cuantos "poetas libreros", como... ¡Jesús Beades! Así que mi tía, ojoplática, no ha cesado de dejarme mensajes en el teléfono fijo, para contarme la gracia. Lo que pasa es que le faltan pilas (al teléfono), y no había escuchado el mensaje. Por fin me localiza en el móvil y me cuenta que salgo en la página 185 de ese libro. Así que: Antonio, te has ganado la publicidad gratuita.

Quizá deba añadir que lo de "librero" se refiere a mi breve labor como dependiente en Casa del Libro de Sevilla, cuando la dirigía el propio Antonio Rivero.

(También he recibido llamadas, otros años, por mi aparición en las diarios de García Martín, y Andrés Trapiello, pero me hacen menos ilusión).

Foto dedicada



Esta foto la hice desde el coche de Juan José Fernández Cerero, mientras él conducía y ambos íbamos a un concierto de jazz moderno, al que no llegamos a tiempo. Todo terminó en caracoles y cervecita por la Alameda. Si no fuera por esos ratitos...