Entre-cerrado por derribo

Amigos bloggueros, por un pequeño percance automovilístico me va a ser difícil frecuentar este blogg, pues llevo una férula en la mano derecha; (de hecho es mi amante esposa la que escribe estas lineas, en un ejercicio kodamesco-borgiano). Espero de vez en cuando poder dictar alguna entrada. Ventajas del escritor sobre el futbolista: Ronaldinho, con un esguince de tobillo, no puede dictar sus goles.

P.S.: Espero que Enrique no me de la baja laboral en su enlace.
P.S. 2: A mi escriba (con b) le parece poco poético este texto, así que lo que Natura no da, que Garcilaso lo remedie: "Coged de vuestra alegre primavera / el dulce fruto antes que el tiempo airado / cubra de nieve vuestra hermosa cumbre... ".

LARGA VIDA AL REY

Aquí están -en el título del post- las tan esperadísimas fotos del concierto-despedida de B.B.King, en Córdoba, al que asistimos una delegación de The Perdío Art Trío.

La novela futurista que no escribiré

Obra futurista:

dentro de unas pocas décadas, casi ninguna familia con ingresos medios podrá comprarse un piso, salvo empleando el 70 % de sus ingresos mensuales en la hipoteca. Aparecerán formas creativas de encontrar vivienda, asociacionismo (que abrirá posibilidades humanas, redimirá de la misantropía, pero también acarreará hacinamiento y promiscuidad); soluciones tipo "háztela tú mismo", y meterán en la carcel a constructores de sus propias casas por no tener licencia, y habrá tumultos, agitadores, okupas a sueldo, denuncias entre vecinos para quedarse la casa ("ése no vive ahí, sólo lo finge, y mi niña embarazada y sin tener dónde meterse"). Entretanto, ser dueño de una vivienda en propiedad equivaldría a tener hoy día miles de acciones de Microsoft, sería la nueva casta dominante, divinizada incluso.
Entonces comenzaría el nuevo éxodo al campo, la búsqueda de trabajos al margen de los propios gustos o inclinaciones profesionales. Hay quien repartirá gaseosas u ordeñará vacas, con tal de vivir en una región donde una casa sea accesible. En un páramo extremeño, qué se yo. O en Polonia, que -aún- están baratísimas.
Saldrá una ley que prohibirá pernoctar en la vía pública, pero muchos serán hábiles, y montarán y desmontarán su tienda de campaña en cualquier esquina, bajo cualquier árbol, al borde de cualquier circunvalación. Cada noche en un sitio distinto, y a la mañana siguiente a la oficina, a clase, a la tienda...
Y así, imaginar terribles desenlaces, con una pareja en primer plano que ha descubierto que todo es un complot a a nivel internacional para evitar la procreación, la proliferación de familias estables. La fórmula es sencilla: si no hay nido, no hay polluelos. Sólo ellos lo saben... Y están en peligro por saberlo.

Podría titularse... ¿Cómo podría titularse?...

Wild Wilde

0 "Uno puede tolerar las desgracias: vienen de fuera, son accidentes. Pero sufrir por las propias acciones, ése es el azote de la vida".

1 "Hay un sólo mundo para todos, y el bien y el mal, el pecado y la inocencia, se pasean por él cogidos de la mano. Ceñir la mirada a la mitad de la vida que se puede vivir tranquilamente es pretender que por habernos cegado podemos andar con mayor seguridad por una tierra de pozos y precipicios".

2 "Las generalizaciones en lo intelectual son siempre interesantes, pero las generalizaciones en lo moral no tienen ningún sentido".

3 "La única diferencia entre el santo y el pecador es que todo santo tiene un pasado, y todo pecador tiene un futuro".

4 "Los hombres pueden ser analizados, las mujeres meramente adoradas".

5 "Os digo que para sucumbir a ciertas tentaciones hay que tener fuerza, fuerza y coraje".

6 "Anoche iba demasiado maquillada, y con muy poca ropa. Eso es siempre un signo de desesperación en una mujer".

7 "Habla más y dice menos que cualquiera de mis conocidos. Lo tiene todo para ser un orador".

8 "Me convertiste en un falso ídolo, y no tuve el coraje de rebajarme, mostrarte mis heridas y decirte mis debilidades".

9 "No pronuncies grandes palabras. ¡Significan tan poco!"

10 "Si los hombres nos casáramos con las mujeres que merecemos, iríamos apañados".

11 "Sólo los familiares o los acreedores llaman a la puerta de ese modo tan wagneriano".

12 "En asuntos de extrema importancia, el estilo, no la sinceridad, es lo vital".

13 "No existen libros morales o inmorales. Los libros están bien escritos o mal escritos. Eso es todo".

14 "La belleza, la verdadera belleza, termina donde comienza la expresión intelectual. El intelecto es en sí mismo un tipo de exageración, y destruye la armonía de cualquier rostro".

15 "Nunca pronuncio ante nadie el nombre de mis seres queridos. Es como ceder algo de ellos".

16 "Te gusta todo el mundo; es decir, todo el mundo te resulta indiferente".

17 "El valor de una idea no tiene nada que ver con la sinceridad del hombre que la expresa".

18 "El hombre perfectamente informado, ése es el ideal moderno. Y la mente del hombre perfectamente informado es algo horrible. Es como una tienda de baratijas, llena de atrocidades y polvo, donde todo cuesta más de lo que vale".

19 "Los filántropos pierden toda noción acerca de la humanidad. Es su rasgo distintivo".

20 "La humanidad se toma a sí misma demasiado en serio. Es el pecado original del mundo. Si el hombre de las cavernas hubiera sido capaz de reír, la historia habría sido diferente".

21 "Los buenos artistas existen sólo en lo que hacen, y por tanto son absolutamente anodinos en lo que son. Un gran poeta, un poeta grande de verdad, es la criatura más prosaica. Pero los poetas de índole menor son absolutamente fascinantes. Cuanto peores son sus rimas, más pintoresco es su aspecto. El mero hecho de haber publicado un libro de sonetos mediocre hace que un hombre sea irresistible. Vive la poesía que no puede escribir. Los otros escriben la poesía que no se atreven a convertir en realidad".

22 "El placer es la piedra de toque de la naturaleza, su gesto de aprobación. Siempre que somos felices somos buenos, pero no siempre que somos buenos somos felices".

23 "Quería crear un nuevo modo de vida que contuviera una filosofía razonada y unos principios jerarquizados, y hallar en la espiritualización de los sentidos el modo más elevado de realizarse".

24 "A lo largo de la vida podemos tener como mucho una experiencia honda, y el secreto de la vida consiste en reproducir esa experiencia con la máxima frecuencia".

25 "Los grandes amores y sufrimientos son destruidos por su propia plenitud".

26 "Uno debería abstenerse de hacer algo de lo que no pueda hablar en la sobremesa".

27 "No son la voluntad o las intenciones lo que rige la vida. La vida es cuestión de nervios, y de fibras, y de compartimentos lentamente construidos donde el pensamiento se esconde y la pasión sueña. Puedes considerarte seguro, y pensar que tu posición es firme. Pero un repentino color matizado en una habitación o en un cielo matutino, un perfume especial que una vez amaste y que llega cargado de recuerdos, un verso de un poema olvidado que reencuentras, una cadencia de una pieza musical que dejaste de tocar; te digo, Dorian, que es de cosas como éstas de lo que dependen nuestras vidas".


Y ahora, mis amigos bloggueros, ¡a escoger! (podéis nombrar las citas por sus números).

Mientras siga siendo cierto

"España de la caudalosa amistad"

Mientras este verso del argentino Jorge Luis Borges siga siendo verdad, no prevalecerá el banquete de las hienas.

Ser un hombre de exito

"El éxito lo confirman los demás. Quizá sólo consista en los demás", dice Gabriel Miró en El Obispo Leproso. Pensé al leerlo que una definición de la felicidad, de la cualidad de los santos, es que el éxito se viva de un modo ajeno a los demás, es decir, por sí mismo. Otra forma de decirlo (de decir "por sí mismo"), es que "los demás" se refiera a Dios (y el plural sería exacto). Entre tanto, mientras somos pecadores -toda la vida- los demás representan a Dios. La vanidad es la más venial de los aspectos del orgullo; es -como apuntábamos al hilo de Gómez Dávila- una pregunta, no una afirmación. Quien necesita la aprobación de los demás, sino es una necesidad única y obsesiva, está vacunado contra la verdadera soberbia, en que el éxito sólo se lo puede confirmar uno mismo.

En vez de hombres


En casa acabamos de revisitar -como dicen los cinéfilos pedantes- la maravillosa "V de Vendetta", que ya vi en su momento empujado por la prosa de Enrique García-Máiquez. Entonces, y en el blogg, me centré en la figura de Evey, en la sexta vía de la existencia de Dios que supone, entre otras damas, la señorita Portman. Hoy me he quedado patidifuso, al sentir -ojo, sentir es el verbo- un estremecimiento de actualidad y de cercanía en el tema de la película. "El pueblo no debería temer a sus gobernantes. Son los gobernantes los que deberían temer a su pueblo". Pero un pueblo que -por cansancio, abulia, molicie, o inconsistencia mental- dimite de su libertad -su centímetro de libertad, que dice la película-, puede ser llevado a ceder su soberanía a tipejos sin fundamento, cáscaras sin sustancia, a cuatro consignas a modo de espantapájaros, que se repiten maquinalmente, ocupando el lugar del pensamiento. El miedo es muy poderoso, y lo han sabido siempre, no sólo los tiranos, sino también los aprendices de caudillos, los demagogos de medio pelo, que nos susurran: "quitaos de encima el peso agobiante de la responsabilidad personal, la molestia de conocer, el engorro de decidir. Yo pensaré por todos, y os protejeré". Entonces somos masa, y no pueblo. Consumidores, no ciudadanos. "Hombres de paz", en vez de hombres.

Pasó por estos sotos con presura


Siguiendo una vieja idea: el deseo es lo que nos indica que estamos hechos para algo que se parece a nuestra vida -si no, no podríamos desearlo- pero que no es exactamente como nuestra vida -si no, tampoco podríamos desear, necesitar, pues estaríamos satisfechos-. Desde un punto de vista apostólico el deseo es fundamental, sin él no habría conversión. Digo apostólico pues el Kerigma, el anuncio de Jesús, consiste en sacar a la luz lo que estaba en tinieblas. El deseo nos recuerda nuestra ser inacabado y perfectible, y ese ansia que nos excede y no podemos dar forma nos lleva al terrible anhelo que es el mejor momento para el salto de la Fe, que diría Pascal. Y de los intentos de darle forma nace al Arte.
Se dice que la conciencia es la voz de Dios; el deseo sería el eco de una voz que creemos, pero no estamos seguros, haber oído, y cuya sola reverberación -en las paredes del mundo- nos ensordece y desconcierta. Es un signo sensible. "Pasó por estos sotos con presura..."