Vaya tontería de pregunta

Me acabo de emocionar por una cosa tontísima. Estaba sonando en el despacho "Gipsy with a song", de Django, y le pregunto a Ángel "¿Qué instrumento es este que suena?". Responde (como dudando de si era un saxo): "¿...clarinete?". Y en efecto, lo era. Tras felicitarlo por el acierto, cuando sonaba ya un solo de Django, le pregunto rápido "¿Y éste?". A lo que responde, con gesto de "venga, papá, vaya tontería de pregunta": "Guitarra".

L.O.V.E.

Si, en momentos bajos del ánimo, una noche fría y húmeda de otoñinvierno parece una metáfora de la condición humana, algo que, más que recordarnos, nos corrobora la triste condición de nuestra vida, es justo que, una mañana de sol, no demasiado calurosa, de abril, escuchando a Andrea Motis (y mirándola) en el Youtube, podamos verla también como signo y anticipo. Es justo, y no podrán decirnos las voces interiores (podrán, pero las desecharemos) que no, que es "sólo" la conjunción de buen tiempo y buena digestión de los churros, y una bonita música. Nada es "sólo". Y no saber aceptar regalos (agradecerlos, sí, pero primero saborearlos) es el mayor pecado del mundo.

Retorno a "Brideshead revisited".

Termino, otra vez, Retorno a Brideshead, con esa sensación que dan las grandes obras, como de pena por que se acaben, y calma por algo inmenso que han dejado a su paso, y que no sabemos del todo qué es. Y que empieza a desvanecerse cuando cierras el libro, aunque no del todo. Algo se queda.