¡Feliz Navidad para todos!

Quien canta, dos veces reza.
Yo quiero hacer oración
y, para entrar en canción,
voy sirviendo una cerveza.

(Nadie por esto se asombre,
pues un trago generoso
alza el salmo jubiloso
porque el Verbo se hizo Hombre).

Hacia Belén -escuchad-
llegó la Vigen preñada
(esto es un cuento de hadas
y también es realidad).

Es el colmo del misterio
que el Niño que se hace caca
redima la carne flaca
del hombre en su cautiverio.

Quien canta, reza dos veces,
si es con guitarra cuatro
y, si hacemos un teatro,
se multiplican las preces.

Así que os invito a una birra
y os ofrezco mi canción.
Cantemos a coro este son
del oro, el incienso y la mirra.

Quien canta dos veces reza
¡nadie esté ya sin cerveza!



(Encontré estos versos en una servilleta de papel, encima de la mesa de un bar; estaba firmado como Juan Luis de Soria, qué cosas)