La cercanía del mar

"Un buen verso debe comunicar un hecho preciso, y tocarnos físicamente, como la cercanía del mar", escribió el bueno de Borges. Vengo de la gaditana playa de La Barrosa, en Chiclana, y no he leído más que unos versos del Purgatorio de Dante, con el párpado caedizo y por hacer el gesto antes de dormir. Tampoco he escuchado música, aunque he tocado la guitarra durante varias horas. Como no funcionaba la lámpara, la tarde fue cayendo en torno a la guitarra, hasta que no veía mis manos siquiera. Al final, vi la una estrella ¿Venus? por el ángulo mínimo de la ventana. Le cambié las cuerdas a la acústica, y, como siempre, me pregunté por qué no lo había hecho antes. Tocar la acústica con las cuerdas nuevas es como fumar una pipa limpiada a fondo, o estrenar unos botines chulos o acabar de ducharse sin prisa. Todo suena mejor, todo se ve mejor. La cercanía del mar también coopera, porque el mar no tiene memoria, y en cada ola empieza un nuevo ciclo, una revolución que muere en su propio instante, y que es buena por sí misma, es un acorde simple y nítido. El estado de ánimo mejor. No tengo hechos precisos que comunicarles, lectores de mi blog, y no he escrito un buen verso. Pero, al menos, que la cercanía del mar nos siga tocando físicamente. Por muchos años.

8 comentarios:

Bukowski dijo...

Alzo mi copa.

de vez en cuando la vida nos besa en la boca dijo...

somos de agua, pertenecemos al mar, de donde venimos, a donde vamos, eterno contemplado lo llamaba Salinas, eterno añorado lo suspiro yo.


take five

Pablo dijo...

Beades tiene la magia de Peter Pan, lees cualquier texto suyo y rápidamente te lleva a cualquier dichoso (en el buen sentido) lugar que le apetezca. Ahora mismo, cae la noche y Jesús cambia las cuerdas sentado en algún lugar delante de la ventana. Magia.

Mañana veremos un buen espectáculo en el Ateneo.

Anónimo dijo...

¿Mañana veremos un buen espectáculo en el Ateneo?

Can you give us more details, please?

E. G-Máiquez dijo...

Paso de felicitarte por la entrada, aunque podría: estoy cabreado porque no llamases. Cádiz es mi territorio y hay que pagar visita.

Jesús Beades dijo...

Querido Enrique, es que yo iba a hacer un retiro conyugal y salobre: ¡nada de ordenador! Así que imagínate de amigos poetas...

irene dijo...

Fantástico!
De un aparente vacío (de verso) consigues un lleno total.
... ... ...

"El mar, cercanía del mar, no tiene memoria...", pero ¿tiene memoria la mar? Esa otra: la mar que los pescadores de oficio conocen. ¿Qué responderían si les preguntáramos a ellos?
"Somos de agua, pertenecemos al mar, de donde venimos, a donde vamos,..." (take five)
Eterno misterio.

Take Five dijo...

me permito repertirme, oooootra vez

mi vida es un compendio de repeticiones, pero es que al final, manejamos dos o tres conceptos...y los varones ni eso.

y me repito diciéndole a Irene que esas bellezas en forma de versos, de endechas mojadas de olas, no serían bellas en ningún momento sin el concurso magistral de sus ojos, preñados a su vez de belleza y de ansias de bellezas, que han terminado de pintar el cuadro iniciado por otros, que echan sus versos a volar, (a riesgo de caer en la mas cursi de las cursilerías), pero es que es eso lo que haceis los poetas, echar a volar las palabras que hasta ese momento os pertenecían, para dejarlas que se manejen solas, a merced de los usuarios y de las brisas, de los intérpretes, de los seres humanos ansiosos.
Como Irene.
Como yo.