Le dijo el embrión humano al simio:



"¿Y teniendo yo más alma
tengo menos libertad?"

17 comentarios:

Adaldrida dijo...

Beades, estás sembrado.

E. G-Máiquez dijo...

Estupendos uni-versos. Calderón y Lope ríen desde el Parnaso y aprueban este uso subversivo de sus palabras, seguro. Yo me río con ellos. Y reflexiono. Gracias.

Jaime G-M dijo...

Evolucionismo

Con ZP
quien fuera descendiente
de un chimpancé

E. G-Máiquez dijo...

Jaime, ese eslógan-seguidilla habrá que recitarlo en la próxima manifestación, junto con el de "No a Eta / sí a obras completas".

Anónimo dijo...

Genial. Me estoy anotando en este blog. Aunque sea tarde y mi vida es "sueño"
Juan Ignacio.
PD: quedo medio burdo, que le vamos a hacer...

Figaro dijo...

Hola, tengo 16 años, soy un pequeño humanista, o al menos lo intento, solo he leído un poema tuyo (Mi tiempo)ya que lo leímos en una sesión de poesía en el colegio, la verdad que me gusto mucho, y desde entonces te he buscado por esta telaraña mundial, hasta encontrar tu blog. Me gustaría que colgaras tu direccion de email, para escribirte y consultarte! muchas gracias! "oh!desgraciados, tu mirada solar,tus manos de hilandera prodigiosa,ni saben del calor que tiene tu cariño cuando enciende mi pobre corazón contemporaneo al hablar por teléfono." un saludo!

Jesús Beades dijo...

Juan Ignacio, cuando vayas a publicar tu comentario, selecciona la opción "otros", y pon tu nombre. Así no serás "El usuario anónimo". Sigue viniendo.

Fígaro, 1 ¿en qué colegio?
2 Voy a colgar mi iméil en el perfil personal del blogg.
3 Si eres todavía un "pequeño humanista", no te preocupes. A los 16 años todavía se puede dar el estirón.
4 Ahora en serio, gracias por buscarme por la telaraña cibernética. Ya sabes dónde estoy, aunque estoy pensando hacer un web completo, con secciones y todo, para poner muchas más cosas, como mis libros agotados, y rarezas varias. Mientras puedes mirar en theperdioarttrio.com

Enrique, un di-verso:

"Alto lo dejo en su épico universo.
Y casi no tocado por el verso".

Jaime, es cojonudo el solejaiku.

E. G-Máiquez dijo...

Otro di-verso:

"Amar la humanidad, se dice pronto:
el hombre es feo y, además, es tonto"
Carlos Edmundo de Ory

Jean Marie dijo...

"¿Y teniendo yo más alma
tengo menos libertad?"

¿Más alma tiene el ser humano que el simio cuando lo tortura, lo esclaviza, y mata?

Entiendo el antizapatismo, incluso puedo llegar a compartirlo, otra cosa es la propuesta...

Y defender a los grandes simios, su derecho a no ser torturados, y vivir en libertad me parece necesario, tan necesario e importante como otras cuestiones políticas o medioambientales.

Juan Ignacio dijo...

Es cierto jean marie, pero el respeto a los animales, como dijo alguien por aquí o por allá, no es un derecho de ellos sino un deber nuestro; nosotros somos los señores del mundo.

Y por ese poder y esa libertad que nos dieron, somos capaces de hacer mucho bien o mucho mal.

Porque nos hicieron capaces de amar, somos capaces de odiar.

Misterio de misterios.

Jesús Beades dijo...

Tienes razón, Juan Ignacio, el respeto a los animales no es un derecho de "ellos", en consideración a su dignidad, sino una obligación nuestra, en atención a nuestra dignidad.

Sí Jean Marie, tener "más alma" (imagen poética) no es sinónimo de ser más bueno, sino del libre albedrío. Cuando dejen de torturar y matar a los fetos humanos, ya hablaremos de los monos. Cuando se ocupen de los africanos que mueren por miles en las costas canarias, ya hablaremos de los monos. Cuando les importen los torturados por el régimen cubano, ya hablaremos de los monos.

¿Y por qué a "los grandes simios" tan sólo? ¿Qué tiene un "gran simio" que no tenga un pequeño saltamontes? ¿O una cucaracha? ¿Me lo explica? Y si me dice que es su parecido con los humanos, está estableciendo al ser humano como medida de la dignidad.
Dignidad postrada tantas veces. Lo que ofende es lo grotesco, el contraste. Mientras no se defienda al hombre -opositor cubano, embrión humano- es un insulto defender con tanto ahínco a un animal. Un insulto, y ya está, una tomadura de pelo con recochineo. Y, no lo olvide, un modo de que usted y yo hablemos de esta gilipollez en vez de los pactos del gobierno con terroristas. Al menos, por un rato.

Jean Marie dijo...

Estimado Beades, gracias por responderme.
Manifiesta usted un antropecentrismo total, que no comparto, lógicamente, y ahí radica, en gran medida, nuestras diferencias.
La negación de los "derechos" de los animales, para convertirlos en una obligación nuestra es producto de ese antropocentrismo. Sin embargo, existe una "Declaración Universal de los Derechos de los Animales", que fue aprobada por la ONU, y la UNESCO (vid.
http://www.me.gov.ar/efeme/diaanimal/derecho.html )


"¿Y por qué a "los grandes simios" tan sólo? "¿Qué tiene... que no tenga...?" Infórmese aquí: http://www.proyectogransimio.org/ , por ejemplo. Supongo que a estas alturas no tenderemos que discutir las teorías evolucionistas. Esto tampoco me impide defender los "derechos" de todos los animales.

Es frecuente, cuando se habla este tema, ponerlo en relación inmediata con otros de muy distinto calado. Pero eso es demagógico, pues la defensa de los simios, no me impide estar en contra de la opresión castrista (que lo estoy),lamentar la continua tragedia de los subsaharianos, ni censurar otros comportamientos indignos del ser humano. Le veo a usted muy obcecado con lo de "opositor cubano, embrión humano", supongo que será por la rima, y supongo que en su lista estarán también otros muchos delitos y genocidios.

En cuanto, "es un insulto defender con tanto ahínco a un animal", supongo que el insulto está en el "ahínco", y no en la defensa de los animales, ¿verdad?

Me sorprende que considere hablar de esto una "gilipollez", pues le dedicada, nada menos, que tres post, en su blog. Si tanto le interesan los pactos del gobierno con terroristas, háblenos de eso, o de cualquier cosa que usted quiera. Pero no me venga luego diciendo que discutimos "una gilipollez", porque para mi no lo es, por eso la discuto.

Saludos cordiales, Jean Marie.

Breo Tosar dijo...

Muy bueno el post. La fotografía del feto y esos versos.
Satur forever!!

Breo

Jesús Beades dijo...

Amigo Jean Marie:

en efecto, el insulto está en el ahínco, no en la defensa de la dignidad de los animales. Yo mismo me enrolé en un comando de limpieza y acondicionamiento de hogares para gatos y perros, cuando un amigo mío "animalista" me lo pidió. Era en la propiedad de unas ancianas que se dedicaban a recoger a todo perro y gato desvalido que se encontraban. Me pareció un gesto compasivo -el de ellas-, y además justo. Actitudes quizá demasiado antropocéntricas.

Si va usted al blog de Enrique García-Máiquez, verá un comentario de José Nadie, en la entrada "Comentario de texto III", que explica muy bien que los animales tienen su dignidad, pero a su manera. Lo que es antropocéntrico, o mejor dicho, prepotente, es el proyecto gran simio. Aplicarles categorías legales (es decir, humanas) a los monos es un modo de travestismo: como la monita del circo a la que visten con falda y la suben a un monociclo. Sin embargo, es muy pertinente que el ciudadano deba respetar a los animales y a las plantas. La civilización depende de este señorío, que usted llama antropocéntrico, y que ha fundado el orden en que es posible vivir, y que usted y yo discutamos de lo que nos venga en gana. Disculpe la palabra fea de antes: son cosas de mi falta de carácter. Puesto que la gilipollez no es el tema en sí, sino puesto al lado de otros temas más importantes.

Personalmente, no me parece una fuente de autoridad la ONU. No sólo por la corrupción en torno a su presidente, que es coyuntural (aunque indiciaria), sino porque la ONU no es más que la reunión de unos países que en su mayoría no respetan los derechos humanos.

Las teorías evolucionistas se pueden discutir a toda hora, pues son eso: teorías. Son plausibles a priori, pero no están demostradas. La moderna ciencia genética parece ir descartando a toda prisa la antaño intocable teoría de la evolución por selección natural. Sobre todo lo de que la función crea el órgano, y luego esto se hereda. A la luz del proyecto-genoma (y de los principios sobre los que se apoya) aquella ingenua manera de ver la evolución no tiene sentido. Una capacidad adquirida no se incorpora a la cadena genética. De todos modos, lo de antropocentrismo no es más que una tautología. "Antropocentrismo" es una palabra, realidad esta que sólo existe en los humanos. Tanto apoyar el proyecto gran simio como estar en contra no son sino posturas "antropocéntricas". El mono nunca opinará. Y por muchos derechos que le den al mono, siempre serán una "concesión" humana. ¿No le molesta esto por "antropocéntrico"?

Le he dedicado dos entradas y no tres, pues la última consiste en reirme de mí mismo (y esa risa esconde un hábil conformismo, que dijo el poeta). Y son entradas escuetas, con una alusión nada más. Ya que me parece -me parecía, ahora veo que no- que sobraban palabras, que la necedad de todo esto saltaba a la vista. Pero le agradezco que me haya hecho pensar con más detenimiento en este asunto.

Amigo Breo Tosar, no sabía de su afición al gran Satur. Como he colgado mi dirección de iméil, le podré contar, si me escribe, cómo llegué a tan interesante -y desternillante- personaje. Raro asunto la vida. Y raro asunto el interné.

José Nadie dijo...

Estimado Jesús, muchas gracias por citarme en tu blog, aunque no creas que por ello voy a dejar de odiar a Sabina (es broma). Corro el riesgo de empezar a creer que mis opiniones son importantes, y no sé si podría soportarlo (quiero decir que no sé si podrían soportarlo quienes me rodean).
No hay nada en el mundo que me cause más repugnancia y tristeza que un ser humano causando dolor por diversión o por falta de sentimiento a otro ser humano o a otro animal. Evidentemente, y no sé si podría argumentarlo éticamente, no siento lo mismo cuando veo a alguien torturando a un mono que cuando lo veo torturando a una hormiga. Ambos hechos me parecen inexplicables (yo nunca, jamás, he dañado a un animal por gusto), pero qué duda cabe que estamos programados genéticamente para sentir más pena por los animales más próximos a nosotros en la escala evolutiva. nos duele más un pez que un gusano, y más un pájaro que un pez. Y, por tanto, nos duele, nos debe doler, más una persona que cualquier otro animal. No podemos dotar de dignidad a los animales (ya la tienen, a su manera), pero sí podemos despojarnos de la nuestra con ridículas hipocresías. Eso es lo que están haciendo con todas las chorradas sectarias de "la comunidad de los iguales" (da grima) y similares. Se pueden hacer las cosas bien sin necesidad de hacer el ridículo y ofender a la razón. Como ente biológico, el hombre no es el centro del mundo y puede no tener más importancia para el planeta de la que tiene un gorrión (aunque los gorriones no puedan destruir el mundo y nosotros sí). Sin embargo, como ente moral y intelectual, ¡qué duda cabe que el mundo es, y debe ser, antropocéntrico!

nicolas arduan dijo...

Buenas beades,parece que hoy voy a tener tiempo de opinar en tu blogg,yo no soy nada animalista,es mas, he llegado a jugar al futbol con un gato(espero q no haya ningun escandalizado demasiado sensible...)
Haekel creo que fue uno de los que decia que apenas hay la diferencia de un cromosoma entre el hombre y el chimpance,y en efecto
con solo mirar tu foto al lado de la del chimpance creo que todos los sucesores de Haekel confirmarian esa revelacion del naturalista citado...Sin embargo ese cromosoma que nos diferencia es brutal y no ver esa diferencia es de animalitos,seria como reducir el ser humano a su dimension fisica.
Siguiendo a Pascal,el hombre ocupa una porcion intermedia entre lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño,si su dimension fisica,en comparacion con el gorrion o el mono de los cojones,es insignificante(1 cromosoma),su dimension espiritual sobrepasa todos los puntos de observacion imaginables
esto es de cajon,o de cartilla rubio y todas las demas sensiblerias respecto a los animalitos,son chocolate del loro(como decia mi abuelo )(por lo visto, el chocolate del loro,era un chocolate de la posguerra que no valia pa na)
Antes de irme,darte un abrazo y las gracias por dejarme entrar en tu blogg ,sin avisarte,soy un colon

Jesús Beades dijo...

Me gusta, me gusta este arduánico empuje al blogg que das, gran Nicolás. El loro del chocolate supongo que se ofenderá por la expresión.

Mira que me costó ponerle la pipa en la boca a mi compañero de foto, así que ¡menos coña!