Amigos

Lewis nos hacía notar el poco uso que la Escritura hace del término "amigo" para referirse a la relación entre Dios y el hombre. Apunta la idea de que puede sugerir una igualdad, una paridad, excesiva o deformante. Sólo Cristo es el que te puede llamar amigo, y de hecho, la iluminación de la frase es el "yo os he llamado" (no vosotros a mí, que no podrías por vuestra sola voluntad). La relación marital, que es el atrevido y sorprendente modo de establecer la unión entre Cristo y su Iglesia, es, sin embargo, más apropiada, por asimétrica, convulsa, dolorosa, placentera, difícil y llamada a la plenitud, en su miseria. Esto último va en la línea de lo que dice Lewis, pero los adjetivos son míos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Exacto. Por eso cuando Lewis dice explícitamente que la Amistad es el Compañerismo, se refiere a una amistad que sólo existe "si hay algo" para la Amistad, es decir, para estar "acerca de".
Es lo menos natural de amores, es decir, no es biológicamente necesario a la progenie como ni cariño (por ejemplo, criando a un niño), Eros (por ejemplo, creando a un niño), o la caridad (por ejemplo, proporcionado para un niño).

Carlos RM dijo...

¡Crónica jerezana ya!

Enrique Monasterio dijo...

Según un viejo proverbio latino, "amicitia pares aut accipit aut facit": nace entre iguales o iguala.
Cuando Jesús nos llama amigos..., ¡qué locura!

inma dijo...

me han encantado esos tus adjetivos, me parecen la mar de acertados