Llamaradas

¿Te quebraré, varita de avellano,
te quebraré quizás? ¡Oh tierna vida,
ciega pasión en verde hervor nacida,
tú, frágil ser que oprimo con mi mano!

Un chispazo fugaz, sólo un liviano
crujir en dulce pulpa estremecida,
y aprenderás, oh rama desvalida,
cuánto pudo la muerte en un verano.

Mas, no; te dejaré... Juega en el viento,
hasta que pierdas, al otoño agudo,
tu verde frenesí, hoja tras hoja.

Dame otoño también, Señor, que siento
no sé qué hondo crujir, qué espanto mudo.
Detén, oh Dios, tu llamarada roja.

(Dámaso Alonso)

3 comentarios:

ARP dijo...

La caña a punto de cascarse: gran poema de Dámaso Alonso. Se agradece el rescate del poema, quizá un poco -o un mucho- declamatorio, pero con su núcleo de verdad.

Don Álvaro. dijo...

No es un poema, es un chasquido en el alma hecho soneto.

Max Estrella dijo...

Cada vez me gusta más Dámaso Alonso.El primer poema suyo que leí me dejó mareado un rato. Oye, yo acabo de empezar en esto de los blogs, tengo aquí cerca una habitación pintada de verde en la que se habla de arte en general o de cualquiera de ellos, en concreto. Si alguien quiere pasarse,:
http://bohemian80s.blogspot.com/
a ver si gusta... tengo que hacer un poco de promoción al principio, que si no, me quedo solo...

un abrazo,