Boligrafos y Amor

Un amigo mío, que está estudiando oposiciones, tenía un bolígrafo. No un boli cualquiera, modelo Bic Mordisqueado, sino un Staedler (Estádler, se lee), con punta fina, que hacía las delicias del papel -pues el papel tiene su sensibilidad, como un político-. El caso es que mi amigo preparaba su examen de desarrollo (rollo rollo rollo) con este boli, y un mal día lo perdió. Su novia y él lo buscaron por todas las papelerías de Sevilla (esto se llama hipérbole, y sirve para dar una impresión exagerada, mientras queda claro que su sentido no es literal), y nada. Pero ayer por la tarde, cuando mi amigo estaba en la biblioteca, soportando el peso insomne del temario como Atlas el mundo, apareció su amada novia, sonriente, con una cajita. En la cajita, cuatro bolis Staedler, negro, azul, verde y rojo. Le había escrito a la directora de Staedler, a Barcelona, y ésta le envió los bolis. Solicitud se llama a este aspecto del amor, y brindo por ello, tan de mañana, como un buen trago para empezar el día.

5 comentarios:

E. G-Máiquez dijo...

Oye, este nuevo estilo [qué cosas tiene el matrimonio] huele a magnífico [y no se llama hipérbole] libro de poemas en prosa. Que siga la fiesta.

Bukowski dijo...

Te veo en forma, Beades. Claro que nunca te he visto sin ella (risas enlatadas). Parece que los blogs abren la veda de los libros de los poemas en prosa.

PD: pásate por mi blog, yo también me he apuntado a la moda. Si es que culo veo, culo quiero.

suso dijo...

Allí la que vale y tiene mérito es la directora de Staedler ( ¿ no se pronuncia Estedliar, o Estaedlaich ?): esa sí que vale , la directora de Estidloich - o como se diga. ¡¡¡ Un diez por ella!!!

Le acabo de escribir pidiendo lo mismo. Si cuela...buenoooooooo, como cuele.

Carlos RM dijo...

Qué gracia me hace leer esto que cuentas. Yo me «enganché» al bolígrafo Staedtler Stick 430 F, también de punta fina (no sé si será el mismo), y tras gastarlo no lo encontré por ninguna parte. Una amiga rebuscó y me consiguió unos cuantos, que todavía uso. En este caso, bolígrafos y amistad.

Rocio Arana dijo...

Me preguntaste qué tal... Y yo te digo que mmmm...