Nota bio-bibliográfica

28 de agosto de 2008

Si supiera

Si yo supiera, como el gran Mesanza,
hacer versos de acero y firme roca,
y hacer de Europa el símbolo del alma,
y hacer que el alma duerma en las trincheras
en las afueras siempre, en los desiertos.
Si yo pudiera levantar la torre
que en mis sueños contemplo sobre el yermo,
y ver a la princesa ensangrentada,
a la doncella de las cicatrices,
en vez del tobogán de mis caprichos,
del catálogo oscuro de mis faltas
disfrazadas de gracia o biografía.
Si yo pudiera hacer el verso exacto
que fuera llave de los tiempos plenos,
del verano gigante y las montañas,
que tuviera la música del éxtasis,
y ningún anticlímax al final.
Si supiera decir esa palabra
que abre las puertas de la mina oculta,
para salvar las tardes que se fueron
para saber a dónde y hasta cuándo.

New York, New York (2)












Una selección más amplia la podréis ver en Fotobeades, en cuanto tenga tiempo de actualizarla.

Y no, no voy a escribir nada poético (con estas peanso fotos sería redundante)... al menos hoy.

2 de agosto de 2008

New York, New York

Que sepa Suso (y todos ustedes) que mi ausencia bloguera no se debe a un estado flondingui de la persona cuelpo (la pereza, vamos), sino a estar de vacaciones con mi santa. En Nueva York, como adelanta el título del post. Allí hemos hecho la gran inversión en equipo fotográfico -en B&H- que el cambio de moneda, y mi maestro Toi, aconsejaba. (Si alguno quiere más datos técnicos, de cámara y accesorios, no tiene más que decírmelo). Como aperitivo del aluvión de fotitos que se avecinan, os pongo esta. Está tomada desde la esquina de nuestro hotel, en Broadway.

9 de julio de 2008

Clapton, Dylan, que viene y va

Dylan estupendo. Se le entendía más de lo que imaginaba. Tocó cinco o seis o siete de sus grandes éxitos más conocidos, y la banda sonaba estupenda, puro rockabilly con pedal steel guitar, acústicas, guitarras sin saturar, órgano (tocado por Dylan en una extraña postura medio erguida, dicen que no puede tocar la guitarra ya). Estuvimos en tercera fila, y, salvo por los seguratas pesaos evitando que hiciéramos fotos, y por dos que se quisieron colar por la cara, ha estado muy emocionante. Hizo el último bis (de dos) con Like a Rolling Stone, y aquello fue tremendo.

Mientras, sigamos pensando en Clapton, y atando cabos. Aquí uno de los mejores bluses que le he escuchado jamás a Mano Lenta: curiosamente un tema de Dylan en el treinta aniversario de la carrera musical del de Duluth. Viva YouTube.

8 de julio de 2008

Like a hurricane



Pues sí, también nos vamos a ver a Dylan. Esta tarde, pero más cerquita que Clapton: a Jerez. Mi madre lo ha visto un par de veces –mi dylanismo es por vía materna, igual que mi claptomanía por la paterna–, pero en cambio yo no me acerqué al auditorio de la Cartuja cuando vino en el 91, que era mi oportunidad. (Sí que fui a los del blues, B.B.King y to' la pesca). Esta ya no me lo perdía. Que el tiempo arrastrará a los cantantes y las canciones, y con los años los niños (los niños guays) me dirán: "¿Viste a Clapton? ¿A Dylan? ¿A B.B.King?. ¡Qué flipe!" Lo que no se creerán es que vi a Chuck Berry (será el domingo que viene, ya os contaré). Eso sí que es historia antigua del rocanrol, los pilares de todo, la chispa primigenia.

5 de julio de 2008

Calma chicha

Levantarse una mañana y comprobar que todo está igual que ayer; no demasiado calor, sólo unos treintaytantos grados, que ya desde las nueve impregnan la acera, dando a nuestros músculos la excusa para no hacer mucho, para permanecer en medio de una ordenada molicie que nos conduzca sin sobresaltos hasta la noche, al dulce tinto de verano de las terrazas. Vigilados por vencejos y murciélagos, guardia aérea del descanso sin cansancio, este clima propicia una filosofía de salón –perdón, de terraza–, perezosa y no infeliz. Tampoco feliz, pues la misma fuerza que se consume en la intensa dicha, en la exultante música o el verso ígneo, en el terrible amor o la exaltación entre amigos, es la que sirve para el desgarro y la melancolía. La misma leña en distinto fuego. Si queremos serenidad epicúrea, si pactamos con el diablo tener unos gramitos de ataraxia, de jardín plácido por las arterias siempre, será a costa de la dicha. Moderarse, madurar, es entregar un poco el alma, para poder vivir, para poder respirar, sin muchos ansiolíticos. Pero con la esperanza de que la recuperaremos toda, como en una casa de empeños comprensiva, de dueño generoso y sorprendente.

(Dedicado al insaciable Suso)

Música terrenal

Aquí tenéis el resultado de bichear unos minutos por la Red, enterarte rápidamente cómo convertir mp4 a mp3 desde el iTunes, registrarte en Goear.com, subir tu archivito, y luego dejarlo aquí para vosotros, oh amantes de la música, oh lobos tristes o alegres de las noches ociosas del verano.

(nota: la voz que canta esta tonada melancólica es mía, y el primer solo de guitarra también. Aunque el bueno bueno es el último, a cargo del gran Carlos Abad)

4 de julio de 2008

La voz de Mesanza

Gracias a Enrique Baltanás, me entero de que la Fundación Juan March ha colgado todas las conferencias, en audio, que se han dictado durante los últimos treinta años en su sede. Inmediatamente, he buscado esta de Martínez Mesanza, que es un recital. Tengo el texto de la conferencia sobre su "poética", al igual que la de Eloy Sánchez Rosillo, desde hace unos años. También, como el recital de Eloy, se pueden encontrar con el buscador de la página. Dios bendiga a internet.

24 de junio de 2008

Lluviahide Clapton



Ya hemos vuelto de la Meca. Hemos tocado la piedra sagrada. No sin haberlo merecido tras una purificación por el agua: nos estuvo lloviendo encima como en una prueba de Humor Amarillo, con momentos grotescos (desaguaban el toldo del escenario, y nosotros, en primera fila, recibíamos la tromba). ¡Primera fila! Aquí tenéis la prueba –muda, no sabía que la camarita de fotos no recogía audio– de nuestra heroica posición.

Lo que significó para nosotros no podemos narrarlo. Que lo hagan las imágenes que iré colgando, porque hay que cosas que el teclado no puede, no debe escribir.