No es la primera vez que escribo espoleado; esta vez, por Suso Mendive (no lo enlazo porque con el Safari no puedo aquí), Así que, como no se me ocurre nada que afirmar, planteo la siguiente pregunta, fruto de mis clases de historia bíblica: ¿los acontecimientos narrados en, por ejemplo, el libro del Éxodo, como el paso del Mar Rojo, acontencieron tal cual? ¿O se basan en un fenómeno natural, e histórico -o ni siquiera eso- como la bajada y crecida de las aguas y la expulsión de grupos amorreos de Egipto, para narrar una "verdad religiosa", que sería "lo que importa"? Son dos posturas encontradas, la de toda la vida -más o menos literalista- y la exegética moderna, todo a través de símbolo o alegoría o mito (incluso la multiplicación de los panes). Ratzinger aboga por una "vía intermedia": no despreciar, sino agradecer, los avances en paleografía, arqueología y crítica textual, pero sin perder la visión de la Escritura como una totalidad, como siempre la ha leido el Pueblo de Dios.
Un ejemplito: no hay ninguna constancia histórica de la matanza de los niños, ordenada por Herodes Antipas; por lo tanto, es muy improbable que haya sucedido, puesto que la recogería Flavio Josefo, u otro historiador, al ser un hecho tan actual y llamativo (se recogen otros datos de mayor detalle). Sin embargo, lo que "nos importa" es, en principio, la idea de persecución al Mesías, la de que Él también es un refugiado político. ¿O no?