Mayo. Locos.

Mayo aparece y nos vuelve locos. El calor reina, de pronto, con mano firme y derrite, acelerado, el asfalto y las cabezas, que cuelgan líquidas sobre las barras de los bares, como relojes dalinianos. Nos arrastramos a nuestras cosas cotidianas, con caras lánguidas de cuadro barroco, como santa teresas sin éxtasis, pero con la misma mirada doliente y equívocamente erótica. De pronto, el viento cambia, como en Mary Poppins, y bajan los termómetros con sus voces de mercurio, riéndose de nosotros: "qué os habéis creído, todo cambia, nada es seguro", y los pañuelos de papel danzan sobre las aceras, los lunas de los coches se empañan, y la luna nos mira y se sonríe. Sacamos del fondo del armario ese jersey fino que guardamos antesdeayer, y vamos cerrando las ventanas. Las corrientes son muy peligrosas, dice la abuela. Las campañas de mayo se congelan en el tiempo, en el ánimo. Y esperamos la llegada redentora de un poema, de una llamada de teléfono, del calor de algún modo que le falta a nuestras manos. Locos, locos. Desconcertados, con los recuerdos veraniegos a medio sacar del cajón, con las bermudas mirándonos en silencio, sin saber qué hacen sobre la cama. Mayo marcea, y nosotros, febreriles, no vemos el momento de ir a la playa, abrir los poros y respirar la vida, ya del todo, con gaviotas y vino, con sandalias perezosas. La buena vida que se escapa tanto, como la zanahoria del burro. Allí, allí. Y nosotros aquí. Locos.

4 comentarios:

Juan Luis de Soria dijo...

Loco estará usted, de remate. Yo, haga viento o un sol espantoso, sigo hipnotizado por los asomadizos tangas. Que hay que tener claro lo que es claro, y oscuro lo oscuro.

anonimo jimenez dijo...

loca estoy yo por ti.

Angel dijo...

CUÑAAAAAAAAOOOOOOOO!!!!

MARICOOOOOOOOOOOOOOOON!!!!!

:D

Rocío Arana dijo...

Bravo por el cambio de plantilla!!! El verde ese me desasosegaba...