Nota bio-bibliográfica

17 de septiembre de 2008

Acción y contemplación

Al final, la gran aventura es recibir, la actividad decisiva es la contemplación, la transformación mayor es ensanchar los cauces de la percepción, que se convierten en cauces de adoración. Adoración, y no gratitud, que también; la gratitud viene después y es una respuesta cabal. La adoración, sin embargo, es previa, y se confunde –en el tiempo– con la experiencia. Pedimos que se despierte nuestra capacidad de adoración, y manifestamos quererla.

El hombre de acción, el verdadero hombre de acción (no el activista, el ansioso prueba-todo), ha comprendido que necesita una forma más vigorosa, más elástica de adoración. Un movimiento contemplativo. Su actividad es una plegaria, nerviosa y dispersa quizá, pero sincera.

12 de septiembre de 2008

Retratos




Este "Retrato de un hombre bueno, al atardecer", por ponerle un título, aparece aquí como aportación a la serie de Toi, que comienza ahora.

7 de septiembre de 2008

De Wall-E a la eterna discusión sobre el Arte como un fin en sí mismo, etc

Valeee, también un post sobre Wall-Eeee

Al hilo de un post elogioso sobre Wall-E, quizá en la línea que apuntaba Suso, aunque sea un poco:

(Esto comentaba yo): "Toda esa enumeración de "valores" está muy bien, pero... no hacen buena -ni mala- una peli. Es buena porque es hermosa, por su belleza plástica, por su dinámica visual (esta expresión es un poco más cursi, ya lo sé), por, digamos, la gracia de sus maneras, y el detalle en los gestos, y el color y la textura y la sencilla emotividad a medias infantil a medias erótica de los dos robotitos. En fin, por motivos artísticos, que consiguen hacernos disfrutar. Los valores de amistad, etc, no hacen una peli, ni un cuadro, ni un poema, aunque se puedan "extraer" para una tertulia o charla aleccionadora. Tertulia o charla que no tendrán nada que ver con el cine, claro".

Quizá es un comentario un poco demasiado "el arte por el arte", pero no. Es que no comparto la idea de que una obra de arte es buena por que transmita unos valores, o un mensaje bueno.

Un detalle: es un logro descomunal que al espectador -y a las espectadoras en especial- les pueda resultar simpática una cucaracha. Milagros del cine.

28 de agosto de 2008

Si supiera

Si yo supiera, como el gran Mesanza,
hacer versos de acero y firme roca,
y hacer de Europa el símbolo del alma,
y hacer que el alma duerma en las trincheras
en las afueras siempre, en los desiertos.
Si yo pudiera levantar la torre
que en mis sueños contemplo sobre el yermo,
y ver a la princesa ensangrentada,
a la doncella de las cicatrices,
en vez del tobogán de mis caprichos,
del catálogo oscuro de mis faltas
disfrazadas de gracia o biografía.
Si yo pudiera hacer el verso exacto
que fuera llave de los tiempos plenos,
del verano gigante y las montañas,
que tuviera la música del éxtasis,
y ningún anticlímax al final.
Si supiera decir esa palabra
que abre las puertas de la mina oculta,
para salvar las tardes que se fueron
para saber a dónde y hasta cuándo.

New York, New York (2)












Una selección más amplia la podréis ver en Fotobeades, en cuanto tenga tiempo de actualizarla.

Y no, no voy a escribir nada poético (con estas peanso fotos sería redundante)... al menos hoy.

2 de agosto de 2008

New York, New York

Que sepa Suso (y todos ustedes) que mi ausencia bloguera no se debe a un estado flondingui de la persona cuelpo (la pereza, vamos), sino a estar de vacaciones con mi santa. En Nueva York, como adelanta el título del post. Allí hemos hecho la gran inversión en equipo fotográfico -en B&H- que el cambio de moneda, y mi maestro Toi, aconsejaba. (Si alguno quiere más datos técnicos, de cámara y accesorios, no tiene más que decírmelo). Como aperitivo del aluvión de fotitos que se avecinan, os pongo esta. Está tomada desde la esquina de nuestro hotel, en Broadway.

9 de julio de 2008

Clapton, Dylan, que viene y va

Dylan estupendo. Se le entendía más de lo que imaginaba. Tocó cinco o seis o siete de sus grandes éxitos más conocidos, y la banda sonaba estupenda, puro rockabilly con pedal steel guitar, acústicas, guitarras sin saturar, órgano (tocado por Dylan en una extraña postura medio erguida, dicen que no puede tocar la guitarra ya). Estuvimos en tercera fila, y, salvo por los seguratas pesaos evitando que hiciéramos fotos, y por dos que se quisieron colar por la cara, ha estado muy emocionante. Hizo el último bis (de dos) con Like a Rolling Stone, y aquello fue tremendo.

Mientras, sigamos pensando en Clapton, y atando cabos. Aquí uno de los mejores bluses que le he escuchado jamás a Mano Lenta: curiosamente un tema de Dylan en el treinta aniversario de la carrera musical del de Duluth. Viva YouTube.