L.O.V.E.

Si, en momentos bajos del ánimo, una noche fría y húmeda de otoñinvierno parece una metáfora de la condición humana, algo que, más que recordarnos, nos corrobora la triste condición de nuestra vida, es justo que, una mañana de sol, no demasiado calurosa, de abril, escuchando a Andrea Motis (y mirándola) en el Youtube, podamos verla también como signo y anticipo. Es justo, y no podrán decirnos las voces interiores (podrán, pero las desecharemos) que no, que es "sólo" la conjunción de buen tiempo y buena digestión de los churros, y una bonita música. Nada es "sólo". Y no saber aceptar regalos (agradecerlos, sí, pero primero saborearlos) es el mayor pecado del mundo.

1 comentario:

José María JURADO dijo...

No la conocía, es fantástica.
Gracias.