"Porque no tienen fuerza para ser de la naturaleza, creen ser de la gracia. Porque no tienen el coraje temporal, creen haber entrado en la inteligencia profunda de lo eterno. Porque no tienen el valor de ser del mundo, creen ser de Dios. Porque no tienen la audacia de escoger entre los partidos del hombre, creen haber elegido el partido de Dios. Porque no aman a nadie, creen amar a Dios.”
(Péguy)
26 de septiembre de 2008
24 de septiembre de 2008
Poesía, Play Station, y el asombro.
"Pero un poeta, o un aprendiz de poeta, ¿realmente entiende de poesía? Tendría motivos para preocuparse si dijera eso. No. El elitismo es tan pernicioso como el populismo. No hablemos de mayorías ni de minorías, todas inmensas, todas totalitarias como el mero concepto de “pueblo”. Hablemos de lectores, tomados de uno en uno. ¿Para quién es la poesía? En el fondo, para quien quiera acogerla, por más que ahora todos quieren acoger a la Play Station, y es muy natural, porque el hombre necesita de la maravilla tanto como del agua, y la Play Station ocupa hoy el lugar que en otro tiempo estaba destinado a Homero. Hay que dejar de desvelarse por si la poesía se lee mucho o poco. Eso es lo de menos. El rival natural de la poesía no es la novela, por favor, sino la play station. Todo hombre de bien, insisto, necesita asombrase. El hombre necesita estampar coches de carreras con la misma fe con que Homero estampaba a los aqueos de buenas grebas contra la melancolía que a veces se llamaba Troya. El hombre necesita sueños. La poesía a veces se los da".
(Leído aquí)
(Leído aquí)
17 de septiembre de 2008
Acción y contemplación
Al final, la gran aventura es recibir, la actividad decisiva es la contemplación, la transformación mayor es ensanchar los cauces de la percepción, que se convierten en cauces de adoración. Adoración, y no gratitud, que también; la gratitud viene después y es una respuesta cabal. La adoración, sin embargo, es previa, y se confunde –en el tiempo– con la experiencia. Pedimos que se despierte nuestra capacidad de adoración, y manifestamos quererla.
El hombre de acción, el verdadero hombre de acción (no el activista, el ansioso prueba-todo), ha comprendido que necesita una forma más vigorosa, más elástica de adoración. Un movimiento contemplativo. Su actividad es una plegaria, nerviosa y dispersa quizá, pero sincera.
El hombre de acción, el verdadero hombre de acción (no el activista, el ansioso prueba-todo), ha comprendido que necesita una forma más vigorosa, más elástica de adoración. Un movimiento contemplativo. Su actividad es una plegaria, nerviosa y dispersa quizá, pero sincera.
16 de septiembre de 2008
12 de septiembre de 2008
Retratos

Este "Retrato de un hombre bueno, al atardecer", por ponerle un título, aparece aquí como aportación a la serie de Toi, que comienza ahora.
7 de septiembre de 2008
Valeee, también un post sobre Wall-Eeee
Al hilo de un post elogioso sobre Wall-E, quizá en la línea que apuntaba Suso, aunque sea un poco:
(Esto comentaba yo): "Toda esa enumeración de "valores" está muy bien, pero... no hacen buena -ni mala- una peli. Es buena porque es hermosa, por su belleza plástica, por su dinámica visual (esta expresión es un poco más cursi, ya lo sé), por, digamos, la gracia de sus maneras, y el detalle en los gestos, y el color y la textura y la sencilla emotividad a medias infantil a medias erótica de los dos robotitos. En fin, por motivos artísticos, que consiguen hacernos disfrutar. Los valores de amistad, etc, no hacen una peli, ni un cuadro, ni un poema, aunque se puedan "extraer" para una tertulia o charla aleccionadora. Tertulia o charla que no tendrán nada que ver con el cine, claro".
Quizá es un comentario un poco demasiado "el arte por el arte", pero no. Es que no comparto la idea de que una obra de arte es buena por que transmita unos valores, o un mensaje bueno.
Un detalle: es un logro descomunal que al espectador -y a las espectadoras en especial- les pueda resultar simpática una cucaracha. Milagros del cine.
(Esto comentaba yo): "Toda esa enumeración de "valores" está muy bien, pero... no hacen buena -ni mala- una peli. Es buena porque es hermosa, por su belleza plástica, por su dinámica visual (esta expresión es un poco más cursi, ya lo sé), por, digamos, la gracia de sus maneras, y el detalle en los gestos, y el color y la textura y la sencilla emotividad a medias infantil a medias erótica de los dos robotitos. En fin, por motivos artísticos, que consiguen hacernos disfrutar. Los valores de amistad, etc, no hacen una peli, ni un cuadro, ni un poema, aunque se puedan "extraer" para una tertulia o charla aleccionadora. Tertulia o charla que no tendrán nada que ver con el cine, claro".
Quizá es un comentario un poco demasiado "el arte por el arte", pero no. Es que no comparto la idea de que una obra de arte es buena por que transmita unos valores, o un mensaje bueno.
Un detalle: es un logro descomunal que al espectador -y a las espectadoras en especial- les pueda resultar simpática una cucaracha. Milagros del cine.
31 de agosto de 2008
28 de agosto de 2008
Si supiera
Si yo supiera, como el gran Mesanza,
hacer versos de acero y firme roca,
y hacer de Europa el símbolo del alma,
y hacer que el alma duerma en las trincheras
en las afueras siempre, en los desiertos.
Si yo pudiera levantar la torre
que en mis sueños contemplo sobre el yermo,
y ver a la princesa ensangrentada,
a la doncella de las cicatrices,
en vez del tobogán de mis caprichos,
del catálogo oscuro de mis faltas
disfrazadas de gracia o biografía.
Si yo pudiera hacer el verso exacto
que fuera llave de los tiempos plenos,
del verano gigante y las montañas,
que tuviera la música del éxtasis,
y ningún anticlímax al final.
Si supiera decir esa palabra
que abre las puertas de la mina oculta,
para salvar las tardes que se fueron
para saber a dónde y hasta cuándo.
hacer versos de acero y firme roca,
y hacer de Europa el símbolo del alma,
y hacer que el alma duerma en las trincheras
en las afueras siempre, en los desiertos.
Si yo pudiera levantar la torre
que en mis sueños contemplo sobre el yermo,
y ver a la princesa ensangrentada,
a la doncella de las cicatrices,
en vez del tobogán de mis caprichos,
del catálogo oscuro de mis faltas
disfrazadas de gracia o biografía.
Si yo pudiera hacer el verso exacto
que fuera llave de los tiempos plenos,
del verano gigante y las montañas,
que tuviera la música del éxtasis,
y ningún anticlímax al final.
Si supiera decir esa palabra
que abre las puertas de la mina oculta,
para salvar las tardes que se fueron
para saber a dónde y hasta cuándo.
New York, New York (2)










Una selección más amplia la podréis ver en Fotobeades, en cuanto tenga tiempo de actualizarla.
Y no, no voy a escribir nada poético (con estas peanso fotos sería redundante)... al menos hoy.
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